Estar ahí siempre
Con una sonrisa,
Suave, eterna.
Estar ahí siempre
Con mis manos y corazón abiertos
Amanecer tras amanecer
Sin estrellas ni puesta de sol,
O con brisas llenas de luz.
Sin caricias ni deferencias
O con abrazos llenando la casa de mar
Sin miradas, sin calor,
O con andares hacia los sueños,
Sin lluvia, ni temporal
O con metales de la voz irreverente
Y siempre un placer para mi singular alma
Dónde late pausadamente mi Sentir
AyC: Corsario BDSM

1 comentario:
Como todo lo que escribe Señor, bellísimo. Un sentir que muchos quisieran tener la valentía de proclamar, de gritar al mundo o quizá tan solo de afirmarlo para sí mismo. Otros en cambio huímos.
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