- Maestro, ¿por qué la vida nos hace caer una y otra vez, tantas y tantas veces?
- Para que puedas aprender...
El discípulo interrumpió al maestro.
- ¿... para que aprenda lo doloroso que resulta volver a caer?
El maestro respondió.
- No. Para que aprendas lo bonito que resulta volver a levantarse.
Hay quien tras la caída se levanta dolorido, pero tras la reflexión de lo ocurrido sigue caminando.
Y hay quien se queda en el suelo maldiciendo y culpando a todo el mundo.
Poco a poco vuelvo a caminar, es la aventura constante de mi latir.
AyC: Corsario BDSM
